CONSEJOS PARA LA ESTIMULACIÓN LINGÜÍSTICA

Sigue siendo habitual, aunque por suerte cada vez menos, que muchas familias en donde hay niños pequeños que no hablan como se supone que deberían hacerlo, decidan esperar a que la propia evolución cronológica haga de las suyas, porque… ¿quién no ha escuchado eso de “tranquilos, que ya hablará”?

 

Existen diferentes teorías acerca de la adquisición del lenguaje, pero yo no os hablaré de ello en este post. El principal mensaje que quiero transmitiros es que desde el momento en el que un bebé nace está expuesto a todo lo que el medio le brinda, por ello, las personas que ya tenemos una base desarrollada del lenguaje, tenemos muchísimo que ver en ese proceso de aprendizaje.

 

En muchas ocasiones, los padres me piden consejo sobre qué pueden hacer desde casa para fomentar el desarrollo del lenguaje de sus hijos, y a veces es mucho más fácil de lo que creemos. Por esa razón, he querido compartir en el blog algunas de las recomendaciones más comunes que acostumbro a dar y que fundamentalmente son las que empleo en mi día a día. Soy consciente de que no descubro la pólvora hablando de esto, pero me llama tanto la atención lo que a menudo observo en las familias que aunque parezca tan lógico, os aseguro que normalmente no es lo que se hace con los niños, o al menos, no lo suficiente.

 

  • Jugar. Todos sabemos que los niños aprenden a través del juego, por lo que siempre intentaremos ofrecerles situaciones de ese tipo. Recuerda, ¿qué mejor que invertir tu tiempo en el aprendizaje de tu hijo de forma divertida?

 

  • Conversar. Aprendí que el habla se trabaja hablando, y no haciendo ejercicios de lengua, labios o soplo. Así que, habla, canta, lee cuentos, haz cualquier cosa que le permita recibir un mensaje oral por tu parte.

 

  • Modelo correcto. Si yo quiero que un niño mejore su modo de hablar o la articulación de determinados fonemas, tendré que devolverle la emisión adecuada, de forma natural y sin juzgarlo. Por ejemplo, si un niño dice: “quero chicha”, nosotros le diremos “ah, ¿tú quieres comer carne?”.

 

  • Paciencia. Es innegable que cuando tratamos con niños esta capacidad suele tambalearse (en algunas personas más que en otras), pero no podemos olvidar que son pequeños, están en constante aprendizaje, con ritmos diferentes y no podemos exigirles lo mismo que a un adulto.

 

  • Reforzamiento positivo. A todos nos gusta que nos reconozcan cuando hacemos algo bien, ¿verdad?. Por lo tanto, cada vez que digan algo de forma correcta o se esfuercen en hablar bien, les haremos ver que nos hemos dado cuenta.

 

Si a pesar de realizar estos consejos, el niño no termina de alcanzar un nivel lingüístico acorde a su edad, deberemos consultar al especialista del lenguaje, es decir, al logopeda, para que valore a qué se puede deber este retraso.

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